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Los perfiles que aspiran a cambiar el rumbo de San Quintín mientras avanza el ajedrez político

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Percepciones / Edición 13 – 2026.- Ante la cercanía con la emisión de la convocatoria de Morena para las coordinaciones municipales – antesala del registro por las alcaldías – el tablero político local empieza a definir a sus últimas piezas, algunos optando por una visión de continuidad.

Evidentemente, el municipio enfrenta el reto de transitar de la transición administrativa a una consolidación política formal, en un territorio caracterizado por su extensión territorial, composición pluricultural y una compleja red de liderazgos comunitarios.

La inminente publicación de las reglas del juego marcaría el inicio formal del registro de aspirantes y abrirá la puerta a las encuestas internas, el polémico método que Morena utilizará para definir la «Coordinación de Defensa de la Transformación» en el municipio.

Ahora bien, entre los perfiles en el radar interno evidentemente tendrían puntos a favor quienes en su momento le apostaron sin contratiempos a Julieta Ramírez como la aspirante a la Coordinación Estatal. En términos simples, la pugna guinda se podría dividir principalmente entre tres grandes fuerzas: la continuidad, la estructura social y los liderazgos territoriales.

En el caso de las mujeres, las piezas finales podrían recaer entre la propia alcaldesa MIRIAM CANO, quien pudiera considerar su reelección en medio de un panorama complicado. También se dice que la actual Secretaria General del Ayuntamiento, CLAUDIA ESCAMILLA, podría encontrarse considerando sus opciones.

Quien ha comentado abiertamente sus aspiraciones es la ex subsecretaria de Gobierno del Estado, AURORA INZUNZA. Aunque su nombre se haya apagado durante las últimas semanas, se sabe que recientemente ha regresado a San Quintín en busca de apoyo. Sin embargo, convendría que considere que por regla general, la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Baja California exige una residencia mínima de 5 años en el municipio correspondiente para poder integrar un Ayuntamiento, incluyendo presidente, síndico o regidor. Evidentemente, no cumple con este requisito básico.

En este caso, no podemos omitir los comentarios de GISELLE GÓMEZ, actualmente enlistada en el Partido Verde Ecologista. Hace unos días, compartió una publicación en la que cuestionó a quienes renunciaron en busca de la presidencia. “Desde los cargos que ocuparon tuvieron años, recursos y poder para hacer algo por este municipio… y no lo hicieron. No se cuelguen medallas ajenas. No aparezcan ahora para la foto queriendo contar una historia que el pueblo ya conoce. Y algo más: dejen de hostigar a los líderes, dejen de mandar mensajes intentando comprar conciencias o dividir a la gente. San Quintín no es un botín político y su gente no es ingenua”. Así se pronunció sin especificar a quien fue dirigida la indirecta.

En su caso, la diputada DUNNIA MONTSERRAT MURILLO LÓPEZ suma una agenda parlamentaria que ha gravitado fuertemente en torno a la educación, los derechos de los pueblos originarios y el bienestar social en las zonas de mayor rezago de la península. Conocida por su estilo de gestión directa en territorio más que por los grandes reflectores mediáticos, Murillo opera como una pieza de disciplina partidista dentro de la bancada guinda, moviéndose entre la representación social de San Quintín y las tensiones propias de la política bajacaliforniana.

Ahora bien, entre los varones se encuentran tanto quienes se mantienen activos en la vida pública como inmersos en la iniciativa privada. Directamente desde el Ayuntamiento, el regidor ARNULFO SILVA MARTÍNEZ ha comentado su intensión por contender en la próxima jornada. Este año trascendió públicamente su división con la alcaldesa Miriam Cano a causa de la solicitud de 12 millones de pesos originalmente para “asesorías y servicios legales”, y posteriormente para el concepto de un “archivo inmobiliario”. En días pasados también evidenció respaldo ciudadano con la exposición de su segundo informe de labores.

Por los rumbos del Ayuntamiento también se encuentra el síndico PABLO GUERRERO GAMBOA, el mismo que se confundió saludando con la mano izquierda en una ceremonia cívica y quien fue uno de los integrantes del círculo cercano de la alcaldesa Miriam Cano. Actualmente también se mantiene como consejero de Morena.

En el ámbito de la iniciativa privada y dentro de la baraja de opciones de Morena, el empresario GEOVANY VALDEZ ha logrado abrirse paso en los sectores académicos, empresariales y religiosos del nuevo municipio, áreas sociales donde el partido en mención puede aumentar su impacto. Según ha trascendido, promueve una narrativa de unidad para construir un proyecto sólido rumbo a las siguientes elecciones. No hay que perderle la huella.

Y de paso, quien también es un perfil considerado limpio es ERIK BERRELLEZA FÉLIX. Reconocido por su perfil técnico y operativo, y con una formación volcada al servicio público y al orden normativo, ha demostrado una capacidad técnica enfocada en resolver el engranaje interno gubernamental, perfilándose como un cuadro profesional capacitado para garantizar la continuidad operativa y la eficiencia en la gestión pública de San Quintín.

Importante destacar que tanto Geovany como Erik han expresado su interés por contender, pero también por apoyar a quienes en su momento pudieran ser seleccionados para el cargo.

Otros perfiles que también suman adeptos son el ex fiscal FERNANDO MALDONADO LAMADRID, quien tras su remoción de la Fiscalía optó por instalar su despacho en la región. De igual manera, el empresario ALFREDO “FELLO” AVIÑA, amparado bajo las siglas del PT, pretende navegar rumbo al II Ayuntamiento, esto en caso de que no surja una sorpresa con otro nombre como ELIZABETH MUÑOZ.

El reloj político no se detiene. Entre la medición de liderazgos territoriales, el peso del perfil técnico y las alianzas estratégicas, la baraja de perfiles finalistas se estrecha hacia aquellos capaces de conciliar la exigencia de resultados inmediatos con la urgente gobernabilidad que demanda una región en plena construcción institucional. La decisión final no solo determinará quién abanderará las siglas en la boleta, sino qué proyecto logrará convencer a una ciudadanía vigilante.