Promueven el rescate de los usos y costumbres
Por: Victor Uziel González Ceseña / Península BC
San Quintín, BC.- Con el eco de la música de viento, danzas tradicionales y gastronomía típica, la comunidad triqui de la colonia Nuevo San Juan Copala (fraccionamiento Las Misiones) celebró su tradicional fiesta patronal en honor a San Juan Bautista, consolidándose como uno de los mosaicos culturales más vivos del valle de San Quintín.
La festividad, que año con año transforma las calles de esta localidad en la delegación Vicente Guerrero, reunió a cientos de residentes, familias migrantes y visitantes de diversos grupos culturales asentados en la región, tras aceptar la preservación de las tradiciones de sus raíces oaxaqueñas en suelo bajacaliforniano.
Desde las primeras horas del lunes 22 de junio, el ambiente se llenó de nostalgia y alegría. El programa religioso y cultural inició con la recepción de invitados al ritmo de las bandas filarmónicas, cuyas notas guiaron la procesión con la imagen del santo patrono por la colonia.
Las mujeres de la comunidad lucieron con orgullo sus icónicos huipiles rojos tejidos en telar de cintura, colmando el espacio público de color durante las danzas tradicionales. Además del sentido comunitario, la fiesta patronal se convirtió en un espacio de convivencia pacífica y armonía.
En su caso, Antonio de Jesús López, presidente de la Autoridad Tradicional Municipal de la colonia, informó que en el evento central de este martes, acudieron más de cinco grupos culturales en honor al Santo Patrón de San Juan Bautista.
Explicó que cada año retoman la celebración con la visión de mantener los usos y costumbres, recordando el legado de sus antepasados, “queremos seguir conservando el festejo, que no se pierdan estas tradiciones”.
Sobre la procesión y ceremonia tradicional, Antonio de Jesús indicó que acudieron autoridades de los tres niveles de gobierno, incluyendo la diputada Evelyn Sánchez Sánchez. Por tal tarde, arribaron los grupos invitados con sus respectivas ofrendas.
De esta manera, el clímax de la celebración llegó en la noche con el convivio masivo, donde los asistentes pudieron disfrutar de platillos típicos regionales. El cielo se iluminó con el espectáculo de la quema de fuegos pirotécnicos, marcando el inicio del baile popular que puso a bailar a jóvenes y adultos hasta alrededor de la medianoche.













































