Durante dos semanas realizaron prácticas de campo y trabajaron con métodos sísmicos, eléctricos y electromagnéticos
Ensenada, BC.- Un total de 16 estudiantes -ocho mujeres y ocho hombres- participaron en la sexta Escuela de Verano de Geofísica Aplicada 2026 del CICESE, realizada del 17 al 28 de agosto.
El programa incluyó actividades teóricas sobre métodos sísmicos, eléctricos y electromagnéticos, además de salidas de campo al ejido Uruapan, en el sur de Ensenada.
Las y los participantes provinieron de distintas instituciones del país, entre ellas universidades de Tabasco, Tamaulipas, Ciudad de México, Puebla y Morelia. Una de las características de la escuela es que se da prioridad a estudiantes de instituciones con menor acceso a equipo geofísico, principalmente universidades estatales.
Diego Ruiz Aguilar, jefe del Departamento de Geofísica Aplicada y organizador de la estancia, explicó que en años anteriores la escuela había recibido a 12 participantes. Para esta edición se ampliaron cuatro lugares, a petición y con el apoyo del posgrado en Ciencias de la Tierra, luego de observar que jóvenes de ediciones anteriores regresaban al centro para estudiar un posgrado.
Durante los tres días de actividades en el ejido, las y los estudiantes se dividieron en tres equipos y rotaron entre los distintos métodos para tener experiencia con cada técnica. Después procesaron e interpretaron los datos obtenidos para sus proyectos finales.
En esta edición, las actividades estuvieron enfocadas en la hidrogeología. El objetivo fue obtener información sobre el agua subterránea en una zona del Ejido Uruapan.
Ruiz Aguilar comentó que el tema de estudio cambia cada año. En ediciones anteriores se realizaron trabajos sobre fallas geológicas en Ojos Negros relacionadas con sismos y estructuras profundas del campo volcánico de San Quintín.
Yaiza Flores Cabrera, estudiante de Ingeniería Geofísica del Instituto Politécnico Nacional (IPN), destacó que uno de los principales aportes de la escuela fue la práctica de campo.
“En mi institución no tenemos prácticas de campo tan largas y aquí fueron tres días seguidos de prácticas probando diferentes métodos. Sí es bastante asemejado a la realidad”, comentó.
Yaiza llegó a CICESE con interés en la sísmica y la sismología. Durante la escuela tuvo contacto con otras áreas de la geofísica y con investigadores del centro. Desde que comenzó a buscar opciones para estudiar Ciencias de la Tierra, CICESE había sido una institución que llamaba su atención. Después de esta experiencia, aseguró, con mucha emoción, que contempla regresar para realizar un posgrado.
Rodolfo Arrieta Delgado, también estudiante del IPN, llegó con un interés en la industria de hidrocarburo, pero el trabajo realizado durante la escuela le permitió conocer otras aplicaciones de la geofísica.
También resaltó que después de conocer la labor que se realiza en el centro, tuvo mayor interés en la investigación, en especial en el estudio del agua.
Para concluir, Diego Ruiz aseguró que el objetivo principal de la escuela, además de fomentar el gusto por la investigación, es hacer que la experiencia de las y los jóvenes se convierta en un vínculo académico que perdure y los haga regresar.













































