Promueven detección temprana en 238 estudiantes de primaria
Ensenada, BC.- La Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California (SSCBC), a través de la Coordinación General de Prevención del Delito y las Violencia, implementa el “Modelo Integral de la Niñez” cuyo objetivo es aportar herramientas contra el abuso sexual y evitar conductas que puedan constituir delitos o vulnerar la integridad y los derechos de niñas, niños y adolescentes.
Desde un enfoque preventivo, la SSCBC asesoró a 238 alumnos de la Escuela Primaria Ciudades Hermanas, ubicada en colonia Popular 1989; se brindó información que les permitirá identificar situaciones de riesgo, establecer límites y solicitar apoyo ante cualquier comportamiento inapropiado.
Durante la sesión, se realizó en un ejercicio orientado a reconocer aquellas conductas que pueden llegar a normalizarse, minimizarse o justificarse dentro de la convivencia cotidiana, pero que representan señales de alerta cuando implican intimidación, manipulación, amenazas, contacto inapropiado o cualquier acción que transgreda su integridad física, emocional o sexual.
Personal de la dependencia abordó también los tipos y modalidades de violencia, haciendo especial énfasis en la agresión sexual en cuatro de sus manifestaciones: abuso sexual, violación, acoso sexual y hostigamiento sexual.
Asimismo, se enfatizó que ninguna conducta ajena que vulnere su integridad debe ser tolerada, ocultada o considerada normal, se explicó cómo evitar la continuidad de posibles agresiones, y sobre la importancia de identificar oportunamente comportamientos o actitudes que puedan representar un riesgo.
Se abordó el tema de actos lascivos asociados al uso de redes sociales y medios digitales, especialmente aquellas interacciones mediante las cuales una persona intenta generar confianza, ejercer presión, solicitar contenido íntimo o establecer acercamientos inapropiados.
Para finalizar, se destacó que algunas de estas prácticas pueden derivar en conductas constitutivas de delito y requieren atención inmediata; la detección temprana y la comunicación oportuna con algún adulto de confianza o a las autoridades competentes, son fundamentales para activar mecanismos de protección.
Estas acciones forman parte de la estrategia preventiva dirigida a reducir factores de riesgo dentro y fuera de los entornos escolares, fortaleciendo la proximidad con la comunidad estudiantil y proporcionando información que permita reconocer señales de alerta, solicitar auxilio y conocer los canales institucionales disponibles para recibir orientación y protección














































