Otro niño se encuentra internado tras sufrir agresión de garrapata en La Cali
Por: Víctor Uziel González Ceseña / Península BC
San Quintín, BC.- De manera oficial se confirmó el deceso de un joven de 13 años de edad a causa de Rickettsia en el municipio de San Quintín, mientras que un niño de 7 años permanece internado con síntomas de gravedad.
En el primer caso, el deceso a causa de la enfermedad fue confirmado tras revelarse los estudios correspondientes, revelaron médicos del sector salud.
El menor de 13 años residía con su familia en el fraccionamiento San Quintín. Recientemente fue internado de urgencia en el hospital 69 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la demarcación Vicente Guerrero.
Sin embargo, esta semana falleció tras presentar complicaciones de sus síntomas. El caso fue divulgado rápidamente, mientras que este jueves se habría confirmado el contagio de Rickettsiosis.
En su caso, el niño de 7 años de edad, residente del ejido Nuevo Mexicali, se encuentra internado de urgencia en un nosocomio del puerto de Ensenada. Presuntamente, su estado de salud ha mejorado.
Este año el primer deceso fue una mujer de 68 años de edad en el fraccionamiento San Quintín, mientras que otros casos también han resultado positivos.
Cabe destacar que la rickettsiosis se ha consolidado como una de las amenazas de salud pública más silenciosas pero letales en diversas regiones, registrando un preocupante incremento de casos debido a la proliferación de vectores en entornos domésticos.
Esta enfermedad infecciosa, transmitida principalmente por la picadura de garrapatas y pulgas, puede desencadenar fallas orgánicas múltiples e incluso la muerte en cuestión de días si no se diagnostica y trata a tiempo con antibióticos específicos.
Ante este panorama, las autoridades sanitarias advierten que el verdadero desafío no solo radica en la detección clínica temprana —frecuentemente demorada porque sus síntomas iniciales, como fiebre y dolor de cabeza, se confunden con virus comunes—, sino en la urgencia de implementar campañas permanentes de desparasitación de mascotas y saneamiento básico en los hogares para frenar un problema que impacta con mayor severidad a las comunidades más vulnerables.













































