Denuncian crisis de transporte por la espera de productos perecederos
Por: Victor Uziel González Ceseña / Península BC
San Quintín, BC.- Lo que para algunos es un método de protesta, para los transportistas se ha convertido en una «condena económica» en el que decenas de choferes de carga pesada y conductores de tráileres han debido esperar hasta más de quince horas para cruzar los diversos bloqueos carreteros en el municipio de San Quintín.
Abordados la mañana de este miércoles durante el bloqueo al puente New York, transportistas que optaron por omitir sus generales por temor a represalias, manifestaron su inconformidad ante los recurrentes bloqueos carreteros en la carretera Transpeninsular.
Algunos refirieron que el martes arribaron alrededor de las 3:00 de la tarde al primer bloqueo en Camalú. Cruzaron después de aproximadamente cinco horas, tras lo cual unos kilómetros después fueron detenidos en el ejido Emiliano Zapata por dos horas y eventualmente, desde las 9:00 de la noche hasta las 10:00 de la mañana permanecieron en espera de cruzar por el puente de San Quintín.
En otros casos, según explicaron los mismos transportistas, los tiempos de espera han oscilado entre las doce horas o más, incluso para quienes transportan mercancías a zonas cercanas de San Quintín, así como a quienes tienen su destino en puntos alejados como Los Cabos en Baja California Sur.
Señalan que esta problemática ha paralizado el flujo de mercancías, con fila de unidades que no solo representa una molestia logística, sino una amenaza directa a la cadena de suministro que conecta al Valle de San Quintín con el mercado foráneo.
Para los conductores de unidades refrigeradas que transportan fresas, frambuesas y hortalizas, el tiempo es el enemigo principal. A pesar de contar con sistemas de refrigeración, las demoras excesivas aumentan el consumo de combustible y ponen en duda la calidad de la entrega en los centros de distribución.
Sobre esos casos, múltiples transportistas comentaron que han esperado más de doce horas para cruzar todos los bloqueos, tras lo cual arribarían a las empresas de destino, y al cargar sus unidades, regresarían por la misma vía obstruida.
En el mismo sentido, comentaron que no pueden dialogar con los manifestantes debido a que se mantienen firmes en sus planteamientos y ajenos a opiniones externas, «nosotros no tenemos la culpa de los problemas sociales, pero somos los que pagamos los platos rotos. Llevamos carga que tiene un tiempo de vida corto; si no llegamos a la frontera a tiempo, el producto se rechaza y la pérdida es para todos», comentó uno de los implicados.
Hasta las 10:30 de la mañana de este miércoles, los bloqueos se mantenían frente al Centro de Gobierno de San Quintín, Camalú, ejido Zapata, El Papalote y El Rosario.










































