Recuerdan como el hecho histórico se transformó en un pilar de la identidad e historia militar mexicana
Por: Victor Uziel González Ceseña / Península BC
San Quintín, B.C. — Con un pase de lista y honores a la bandera, personal militar, autoridades civiles e invitados, se reunieron en las instalaciones del 67 Batallón de Infantería para conmemorar el aniversario de la Gesta Heroica del Castillo de Chapultepec de 1847.
Durante el acto cívico-militar, tuvieron un pase de lista de honor para recordar a los cadetes del Colegio Militar: Juan de la Barrera, Juan Escutia, Agustín Melgar, Vicente Suárez, Fernando Montes de Oca y Francisco Márquez, así como a los tenientes José Azueta y Virgilio Uribe de la Heroica Escuela Naval Militar.
En el mensaje central, destacaron que el ejemplo de valentía, disciplina y lealtad demostrado en 1847 se mantiene como un pilar fundamental en la formación de las Fuerzas Armadas mexicanas para responder a los retos actuales del país.
El encuentro también incluyó una ofrenda floral colocada en el monumento a los Niños Héroes, para posteriormente culminar con una exhibición de las áreas operativas de la Secretaría de la Defensa Nacional.
A la ceremonia asistieron representantes de los tres órdenes de gobierno, así como docentes y estudiantes de planteles locales, quienes atestiguaron el acto protocolario de las fuerzas armadas.
Hechos históricos
La historia de los Niños Héroes se remonta al 13 de septiembre de 1847, durante la Intervención Norteamericana en México. Ante el avance de las tropas estadounidenses hacia la Ciudad de México, el Castillo de Chapultepec —que entonces funcionaba como la sede del Colegio Militar— se convirtió en el último bastión defensivo de la capital.
Un grupo de jóvenes cadetes, junto con oficiales y soldadeca bajo el mando de los generales Nicolás Bravo y Mariano Monterde, decidieron no evacuar el recinto y resistieron en combate frontal contra un ejército ampliamente superior en número y armamento.
Son recordados como un símbolo supremo de lealtad, valentía y amor a la patria frente a la adversidad. La memoria colectiva los honra al defender la soberanía nacional a costa de sus propias vidas siendo apenas adolescentes.
Su sacrificio se transformó en un pilar de la identidad e historia militar mexicana, recordando a las futuras generaciones el valor del deber y el orgullo patrio.












































