Acuden en busca del vital líquido en medio de las altas temperaturas
San Quintín, BC.- Múltiples borregos cimarrones, incluyendo ejemplares juveniles, fueron captados tras aproximarse a beber agua en espacios de un rancho en la Sierra Los Paredones, en el sur de Bahía de los Ángeles.
De acuerdo con pobladores, los ejemplares que deambulan en libertad por toda la región desértica, suelen aproximarse en busca de agua, por lo cual han optado por compartir la distribución del ganado.
Sin embargo, indican que en la temporada de calor disminuyen los niveles de agua. Ante la falta de apoyo, deben buscar alternativas para continuar abasteciéndose. Entre las medidas emergentes, han optado por acondicionar pequeños aguajes en puntos remotos de la región.
En su caso, la Sierra de las Venecas (a menudo denominada en la región como Los Paredones) es una formación montañosa y geológica ubicada en el interior de la península, justo al oeste de la zona costera de Bahía de los Ángeles. Limita al norte con la Sierra La Libertad y se conecta con el imponente complejo de sierras del Golfo de California.
A la par de estos esfuerzos institucionales, la preservación del borrego cimarrón ha encontrado un aliado estratégico en productores y particulares que adquieren terrenos en las zonas más remotas de la sierra bajacaliforniana.
Ya sea con el fin de trabajar de forma aislada con su propio ganado o para establecer ranchos ganaderos sustentables, estos propietarios han comenzado a adoptar modelos de coexistencia con la fauna nativa. Al implementar prácticas de exclusión de ganado doméstico en áreas críticas de pastoreo y garantizar el libre acceso a los oasis y aguajes naturales, estos ranchos alejados funcionan como zonas de amortiguamiento que protegen el entorno del cimarrón frente al avance de la mancha urbana y la cacería ilegal.
En este contexto, tras enfrentar graves amenazas debido a la caza furtiva y la pérdida de su hábitat en las zonas serranas del estado, actualmente el borrego cimarrón tiene un estatus de conservación con veda total por tiempo indefinido, reforzada por el programa de Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA).
Gracias a la colaboración entre comunidades locales, científicos y autoridades ambientales, las poblaciones de esta especie emblemática muestran una tendencia a la estabilización, por lo cual Baja California se consideraría un refugio crucial para el éxito de su preservación a largo plazo.












































